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Definición
Clasificación

Diagnóstico

* Composición Corporal
Cuál es el Peso Ideal

DEFINICIÓN 

La definición genérica de Obesidad es seguramente arbitraria, pues indica que: Se considera obeso a una persona que haya aumentado su peso corporal a expensas del tejido adiposo, que supere el 20 % en los varones y el  25 % en las mujeres.

Esta definición médica se hace sólo a los fines de establecer un parámetro central, pero es claro que el diagnóstico debe establecerse de acuerdo al paciente.

Es razonable que una persona mayor de 50 años que ha sido obesa toda su vida, “se sienta delgada” si alcanza un 30 a 35% de grasa corporal. Y como contrapartida un deportista de alta competencia debe sentirse obeso si supera el 15%, incluso en el Fisicoculturismo se consideran como valores óptimos entre el 5 y el 10%.

Esto también se evidencia en algunas profesiones como el modelaje, en donde no es recomendable más del 15% de grasa.

Por ello el nuevo concepto médico es que debe darse excluyente importancia a lo que el paciente pretende, limitando esta concepción sólo en concurrencia de patologías de base psiquiátrica, entre las cuales se consideran la anorexia y la bulimia, en las que el concepto de belleza personal (o “esquema corporal” en términos psicológicos) está completamente alterado.

Acotamos que en la anorexia y bulimia, paradójicamente en casos muy esporádicos el paciente logra alcanzar menos de un 10% de grasa corporal, pues en realidad lo que ocurre es una desnutrición, sobre todo proteica, que produce una extrema disminución de la masa muscular, que es utilizada por el organismo como combustible al no haber incorporación de alimentos. Cualquier Fisicoculturista de nivel internacional, tiene mucho menos que el 10% de grasa y es evidente que su apariencia es diametralmente opuesta a alguien que padece de anorexia o bulimia.

CLASIFICACIÓN

A la Obesidad se le puede clasificar al menos de 4 formas:

De acuerdo al número de adipocitos, de acuerdo a la distribución de grasa, de acuerdo a su etiología, y de acuerdo a su IMC (Índice de Masa Corporal), que es la más conocida.

1) De acuerdo al Número de Adipocitos:

a) Hipertrófica  

b) Hiperplásica-Hipertrófica

El número de adipocitos aumenta desde la 30ª semana de vida fetal hasta el primer año de vida, y algunos autores sostienen que también existe una actividad hiperplásica durante la pubertad.

A partir de allí su número permanece más o menos constante, aunque cuando se presenta Obesidad, y más precisamente cuando se pasa de Grado I a II, se ha observado la transformación de células precursoras (preadipocitos) a adipocitos en la edad adulta.

Si reflexionamos sobre este aspecto fisiológico, resalta la importancia de cuidar el peso de los bebés. Un bebé gordito “no es sinónimo de salud” como pensaban nuestras abuelas, sino un indicador de que seguramente tendrá problemas de peso cuando sea adulto.

Un tratamiento con régimen hipocalórico disminuye de tamaño los adipocitos; sin embargo, la hiperplasia (el número de adipocitos) es irreversible.

Y cuanto mayor es el número de adipocitos, más fácilmente se recupera el peso perdido.

La obesidad del adulto comienza siendo hipertrófica (como dijimos hasta cierto punto).
Mientras que la obesidad hipertrófica-hiperplásica generalmente se presenta desde la infancia, o en adultos con Obesidad grado II a III en adelante.

Asimismo, existen dos tipos de adipocitos: grandes y pequeños, los cuales tienen diferente distribución y respuesta metabólica.

2) De acuerdo a la Distribución de la Grasa:

a) Androide

b) Ginoide

c) Mixta

Vágue, en 1947, fue el primero en recalcar la importancia de clasificar a las obesidades humanas con base en la distribución morfológica del tejido adiposo.

Esta clasificación demuestra que la distribución de grasa sigue patrones genéticos y hormonales.

La Obesidad Ginoide se presenta con mayor frecuencia en las mujeres (cuerpo de pera), y se caracteriza por una acumulación de grasa en la región femoroglútea.

La Obesidad Androide, característica del varón (cuerpo de manzana) presenta una distribución del tejido graso con predominio en el segmento superior del cuerpo.

Este tipo es el que más complicaciones acarrea, se asocia con mayor riesgo de hipertensión arterial, intolerancia a la glucosa, diabetes mellitus e hiperlipidemia.

Asimismo puede existir una combinación de ambas, o presentarse en el sexo opuesto (mujeres panzonas y hombres de caderas gordas).

3) De acuerdo a su Etiología (causas):

a) Primaria:  Producida por desordenes alimentarios sin una enfermedad de base (97% de los casos)

b) Secundaria: Originada por enfermedades congénitas o adquiridas o el uso de algunos fármacos (3% de los casos) - esta clasificación la profundizaremos en Etiopatogenia (causas)

4) De acuerdo a su IMC:

Aquí también existen parámetros arbitrarios, que son fijados en base a un índice, el IMC (Índice de Masa Corporal), cuya fórmula es la siguiente:

Peso (en kilogramos) / Talla (en metros) ²   

Hay varias clasificaciones de la Obesidad de acuerdo al IMC. Algunos la dividen en 3 Grados, otros en 4, y otros en 5.
Todas son válidas y representan una diferencia apenas semántica.

La más comúnmente usada es la división en 4 Grados:

Obesidad Grado I (también llamada “sobrepeso”)           IMC  entre 25 y 29,9 Kg. / m²

Obesidad Grado II                                                       IMC  entre 30 y 34,9 Kg. / m²

Obesidad Grado III                                                      IMC  entre 35 y 39,9 Kg. / m²

Obesidad Grado IV (también llamada “mórbida”)            IMC  superior a 40    Kg. / m²

Al margen cabe aclarar que el IMC es un indicador relativamente eficaz sólo en la edad adulta y no así en niños y ancianos. 

DIAGNÓSTICO

Si bien de acuerdo a los nuevos paradigmas médicos, nada debe quedar sin explicación para el paciente, no consideramos pertinente un desarrollo exhaustivo de este tema.

El diagnóstico de la Obesidad, no obstante ser uno de los más sencillos, requiere de la integración de múltiples conocimientos, que hacen muy engorrosa su explicación para el público general.

Lo mismo ocurre con varios capítulos de este Web-Site, en los que no obstante hemos optado por profundizar en el desarrollo (por ejemplo el de Farmacología), pero creemos innecesario hacerlo aquí, por varios motivos:   

El diagnóstico general es sumamente sencillo, a punto tal que en la mayoría de los casos sólo requiere de la observación.

El diagnóstico de su Grado es igualmente simple, con los actuales métodos de evaluación de la composición corporal.

Su diagnóstico etiológico (causal) es el que en teoría puede revertir alguna complejidad, pero siendo la Obesidad 1ª abrumadoramente mayoritaria (más del 97% de los casos), no tiene sentido dedicar varias páginas al diagnóstico diferencial con las otras posibles causas (que se detallan en el capítulo Etiología).

Y por último, el problema es tan obvio, que no debe haber una persona excedida de peso que no se haya “auto-diagnosticado” (aunque no sepa bien el grado o las causas).

Por otra parte la Obesidad no plantea para el médico, mayores inconvenientes de diagnóstico.

Detallaremos brevemente los pasos que deben realizarse para llegar a un Diagnóstico correcto:

a) Diagnóstico Diferencial entre Obesidad 1ª y 2ª

b) Evaluación de la Composición Corporal y Metabolismo Basal

c) Identificación de los Desórdenes-Descontroles Alimentarios mediante una minuciosa Encuesta Alimentaria

d) Reconocimiento de posibles Patologías Asociadas, previas o derivadas

e) Investigación acerca de los anteriores tratamientos realizados y su resultado

f) Identificación de las motivaciones que lo traen a la consulta

g) Y también si resultare oportuno, los análisis de laboratorio pertinentes

Composición Corporal:

La composición corporal puede ser estudiada a 5 niveles: atómico, molecular, celular, tisular y corporal total.

El cuerpo en su totalidad es la suma de todos los componentes a cada nivel.  

En Obesidad por lo general se utiliza un modelo “bicompartimental” que especifica la Masa Magra (MM) y la Masa Grasa (MG), por no ser necesarias divisiones más específicas.

La MM está compuesta fundamentalmente por masa muscular, hueso, vísceras y otros tejidos no grasos.

Cuando se presenta algún tipo de desnutrición, la MM en general la disminuye afectando fundamentalmente a las reservas proteicas. Es clásica su disminución en la malnutrición y en todas aquellas enfermedades que puedan afectar las reservas proteicas.

En los obesos puede estar normal, disminuida o aumentada.

La MG es sinónimo de tejido adiposo.

El contenido normal de masa grasa varía con la edad del individuo y con el sexo. Se considera que en la mujer a partir de los 18 años el porcentaje de grasa es del 20%, aumentando aproximadamente un 1% cada 10 años hasta llegar al 25% en la edad madura (en mujeres no obesas).

En el varón la progresión es similar pero más lenta, comenzando con un 15% a los 18 años y llegando finalmente al 20% después de los 60 años (en varones no obesos).

El control de la composición corporal en el obeso es fundamental.

Es bastante frecuente que la balanza sea utilizada casi con exclusividad y como único método para vigilar la evolución de un paciente obeso, con lo que el objetivo de "adelgazar" tiende a transformarse en "bajar de peso".

Ambas expresiones no son sinónimas. Un paciente puede mostrar un descenso de peso corporal, pero es posible que no esté adelgazando y viceversa.

Adelgazar es disminuir el tamaño del compartimiento graso; y un individuo puede hallarse adelgazando, aún sin notarlo en la balanza, si simultáneamente aumenta desde otro compartimiento en la misma magnitud (p. ej. por retención hídrica o hipertrofia muscular).

De allí la importancia de medir la composición corporal para poder distinguir convenientemente estas situaciones.

El uso de diuréticos y laxantes, tiende a hacer que se disminuya de peso por deshidratación o por pérdida de MM, y esto no deberá considerarse como sinónimo de estar "adelgazando".

Por otra parte, puede haber personas que pierden peso a partir de una disminución de su MM, sin ser esto considerado como una mejora de la Obesidad.

Por ello el control de los compartimientos corporales es muy importante.

Métodos de determinación de la composición corporal:

El cálculo de la composición corporal puede realizarse por varios métodos:

Sumatoria de 4 pliegues:

Los cuatro pliegues medidos son el tricipital, el subescapular, el ilíaco y el bicipital; y deben sumarse para acceder a una tabla (de Durnin y Womersley), con el objeto de obtener el porcentaje de grasa corporal del sujeto medido, según sexo y edad.

Bioimpedancia:

Este método bioeléctrico permite estimar la MM y la MG a través del análisis del comportamiento eléctrico del cuerpo ante el paso de determinada corriente.

Existe una amplia gama de aparatología, las más modernas, aparecidas del 2000 en adelante, no necesitan de geles que incrementen la transferencia y apenas requieren que el paciente se pare descalzo en un analizador similar a una balanza, que incluso calcula también su peso total y su talla en sólo 5 segundos.

Una descarga eléctrica imperceptible para el paciente ( 800 mA a 50 Khz.) recorre el cuerpo, para luego ser analizada por el dispositivo computarizado.

Los datos obtenidos están en relación directa al contenido hidroelectrolítico del sujeto y permite conocer también el volumen de agua corporal.

El equipo realiza todos los cálculos y nos brinda: MM y MG en Kg. y en porcentaje, agua en litros, Gasto Metabólico Basal (Metabolismo Basal) y total, y los porcentajes ideales de grasa, aún por segmentos corporales (los más avanzados).

Este método tiene aplicación práctica en el paciente obeso, pues permite distinguir el peso del compartimiento magro del graso.

Es de gran utilidad para el control evolutivo, teniendo en cuenta que las variaciones en el peso corporal pueden provenir no sólo del compartimiento graso, sino también del magro y del agua corporal.

Interactancia infrarroja:

Otro de los aparatos que permiten estimar la composición corporal, es el que utiliza una emisión de onda electromagnética cercana al infrarrojo.

Un transductor se coloca sobre la zona bicipital, a la misma altura en la que se mide el pliegue homónimo, y evalúa el comportamiento de la emisión infrarroja en el tejido graso.

La grasa absorbe el infrarrojo en forma directamente proporcional a su espesor y traduce esta interpretación en valores de porcentaje de MG corporal total.

Es un método discutido por su precisión, aunque para la evaluación clínica y control de la evolución es aceptable.

Por otra parte, posee un modo de uso adicional que permite evaluar el contenido graso subcutáneo en diversos puntos anatómicos para controlar la evolución con criterio estético.

La composición corporal también puede ser evaluada en el ámbito experimental a través de una amplia serie de métodos (de muy elevado costo):

Densitometría por emisión dual de rayos X (DEXA):

Hoy en día la densitometría está cobrando un relevante papel para la medición de diversos compartimientos.

Una de las utilidades más conocidas, y hoy principal uso de la mayor parte de los equipos que existen en el mercado, es la medición de la densidad mineral ósea, base del diagnóstico y seguimiento de la osteoporosis.

Pero estos equipos son capaces de distinguir la densidad de diversos tipos de tejido; de ese modo, diferenciar la MG y la MM se hace posible con esta técnica, obteniéndose resultados muy confiables.

A pesar de su difusión en otras especialidades, para la Obesidad su costo no justifica su uso.

Tomografía Axial Computada (TAC) y Resonancia Magnética Nuclear (RMN):

Ambos métodos utilizan principios diferentes.

La TAC se vale de la emisión de Rayos X, generando imágenes en sucesivos cortes de la región estudiada, donde pueden identificarse los distintos tejidos según su densidad reflejada en la opacidad a los Rayos X, pudiendo además reconstruirse las imágenes tridimensionalmente para calcular volúmenes.

La RMN también identifica la densidad de los tejidos, pero esta vez a través de la emisión magnética generada a través de un poderoso electroimán; la diferente energía absorbida por los átomos de los diversos tejidos al alinearse, se libera inmediatamente cuando se interrumpe la emisión (esto sucede en fracciones de segundo), siendo detectada por el equipo para poder identificar cada tejido según su intensidad.

La RMN también permite reconstruir tejidos tridimensionalmente e identificar perfectamente el monto y la distribución de todo tejido magro o graso.

A pesar de su exactitud, ambos métodos son aún mucho mas costosos que la Densitometría, y  justifican su uso sólo en situaciones especiales o en investigación.

Ultrasonografía:

La ecografía está siendo utilizada para identificar todo tipo de tejido, y últimamente muchos profesionales están aquiriendo entrenamiento y experiencia para medir especialmente la grasa intra abdominal.

Tal vez con el tiempo y sucesivas mejoras, permita obtener resultados razonablemente confiables, sobre todo en el seguimiento de la Obesidad visceral. 

CUAL ES EL PESO IDEAL 

La respuesta es 1 sola: El peso en que Ud. posea el porcentaje de Masa Grasa dentro de los valores ideales.

Y nosotros agregaríamos “lo más cercanos al mínimo ideal”.

De hecho las compañías de seguro toman como idales para fijar las primas, un peso de entre 4 y 5 Kg. menos que el de las clasificaciones tradicionales.

Esta precaución posee un basamento, pues si Ud. tiene aunque sea un mínimo sobrepeso de digamos 5 Kg., sus articulaciones, su hígado, sus pulmones, su corazón, todo su organismo, está trabajando para 5 Kg. de más. Esto seguramente es imperceptible en el momento, pero biológicamente en la suma de los años, indefectiblemente se notará.

Para explicitarlo digamos que Ud. haya bajado 5 Kg., pues bien, tome una pesa de 5 Kg. y póngasela en el bolsillo durante todo el día. Le aseguramos que cuando llegue a su casa a la noche, esos ínfimos 5 Kg. le habrán parecido 15.

Y piense que hoy puede tener una pesa de 5, o 50 Kg., que están en sus "bolsillos subcutáneos" desde que se levanta hasta que se acuesta, y peor aún porque mientras duerme, su organismo también sigue soportándola.   

Comprendemos que si su exceso de peso es mucho, piense que jamás podría obtener su peso ideal.

Nosotros le aseguramos que sea cual fuere su peso, Ud. puede lograrlo, en algunos casos tal vez combinando terapéuticas como la Cirugía Plástica.

Pero “no nos crea”, navegue por nuestro Web-Site e infórmese. No somos Magos, ni Homeópatas, ni utilizamos Medicinas Alternativas (sin desprestigiar peyorativamente a ninguna de estas actividades), somos un conjunto multidisciplinario de Profesionales de la Salud “Ortodoxos”, y es la Medicina Ortodoxa, no nosotros, quien dice que puede obtener su peso ideal.